Si se dedica a la contratación de talentos internacionales, es fundamental que los miembros expatriados de su equipo participen desde el primer día. Los estudios indican que los programas de incorporación que duran menos de un mes pueden afectar negativamente a los índices de retención, mientras que las empresas con procesos sólidos de incorporación mejoran la retención de los nuevos empleados en un 82% y aumentan la productividad en más de un 70%. A pesar de ello, sólo el 12% de los empleados cree que sus empresas destacan en la incorporación.
Incorporación continua
La incorporación de un expatriado comienza en cuanto acepta la oferta y debe prolongarse más allá de las primeras semanas. Incluso si ha contratado a uno de los mejores, es esencial proporcionarle apoyo continuo. Su papel es fundamental, desde organizar su traslado e inmigración hasta garantizar que se sientan seguros y comprometidos.
Antes de que llegue su empleado
- Comunique claramente los beneficios, las ventajas y el apoyo que su empleado puede esperar.
- Sea transparente sobre el proceso y los plazos de inmigración y reubicación. Facilite estimaciones siempre que pueda, con la mayor precisión posible. Comunique cualquier cambio en cuanto lo sepa.
- Evite la jerga confusa y garantice la capacidad de respuesta, especialmente si trabaja con proveedores de movilidad global o servicios de reubicación. Los tiempos de respuesta rápidos son vitales para aliviar cualquier ansiedad previa a la mudanza.
- Asegúrese de que todas las personas en contacto con los talentos les tratan con empatía y de que el mensaje es coherente en todos los ámbitos. Cualquier información contradictoria procedente de distintas fuentes causará una confusión innecesaria.
- Prepárelos para la vida en su país. Proporcione información sobre la cultura local, incluidos aspectos como la tolerancia religiosa, la diversidad, los derechos de las personas LGBTQ+ y el entorno político. Compartir de antemano la cultura de su empresa y los materiales básicos puede ayudarles a aclimatarse. Jobbatical dispone de varias guías gratuitas de ciudades para ayudarle en esta tarea.
- La incorporación no es sólo responsabilidad de RR.HH.; es un esfuerzo de toda la empresa. Anima a tu equipo a apoyar y comprometerse con el nuevo empleado.
Una vez que han llegado
- Recibirles en el aeropuerto, preparar su espacio de trabajo y ayudarles con lo esencial, como una tarjeta SIM o víveres, puede marcar una diferencia significativa en su experiencia inicial. Si su empresa no dispone de recursos para ello, contratar a un proveedor de servicios de reubicación es una gran solución.
- Realiza una entrevista de entrada. Esto les hace sentirse valorados y os ayuda a poneros de acuerdo sobre cómo vais a trabajar juntos.
- Ayúdeles a desenvolverse en el nuevo entorno laboral presentándoles a sus compañeros y facilitando las interacciones sociales. Ofrezca claridad en su papel para evitar cualquier incertidumbre, que puede ir en detrimento de su satisfacción laboral.
- Tómese el tiempo necesario para comunicarse y comprometerse con su nuevo empleado, no sólo como una formalidad, sino como parte de un entorno de trabajo sano y abierto;
- Evite abrumar al recién contratado con demasiada información o responsabilidades a la vez. Las revisiones periódicas son esenciales, sobre todo a medida que se acercan los seis meses, cuando la satisfacción laboral puede empezar a disminuir.
- Después de los seis primeros meses, mantenga reuniones de control frecuentes y evalúe continuamente la satisfacción y el compromiso de los empleados.
Asistencia personalizada
Trasladarse a un nuevo país puede ser un momento de ansiedad. Es importante equilibrar el entusiasmo y el compromiso con el apoyo adecuado. Ofrezca oportunidades para establecer contactos sociales y profesionales, y ayude con las necesidades de la familia, como encontrar colegios o facilitar contactos con otras familias de expatriados. Si es posible, aplique una política de oficina adaptada a los niños y considere la posibilidad de ofrecer clases de idiomas para ayudarles a adaptarse. Hay mucho margen para personalizar el tipo de apoyo que puede ofrecer su empresa. Averigüe cuáles son los mayores problemas de sus empleados y sea realista sobre lo que puede hacer para ayudarles.
- Si el nuevo empleado se traslada con su pareja o familia, es importante tener en cuenta también sus necesidades. La pareja puede enfrentarse a un periodo de desempleo, que puede resultar difícil en un entorno desconocido. Facilitar las conexiones con otras familias de expatriados o grupos de apoyo locales puede ayudar a facilitar esta transición.
- Si la familia tiene hijos, ayúdeles a encontrar escuelas adecuadas y presénteles a otros empleados con hijos.
- Si su empleado se traslada con animales de compañía, puede ser una buena idea orientarle sobre las viviendas que admiten mascotas y la normativa local.
- Ofrecer clases de idiomas o dirigir a su empleado a recursos acreditados puede ayudarle mucho en su proceso de integración. Si los recursos internos son limitados, recomendar programas de idiomas externos puede ser muy beneficioso.
- Aunque su objetivo principal puede ser tener a su nuevo empleado in situ, ofrecerle flexibilidad, como la opción de trabajar a distancia durante un breve periodo para visitar su casa, puede ayudar a mantener su bienestar y productividad durante el periodo de adaptación.
Anclarlos a su cultura
Es imposible automatizar la forma en que la gente se siente respecto a su empresa y al entorno de trabajo que está creando. Cada nuevo empleado viene con su propio conjunto de emociones, suposiciones, peculiaridades culturales, expectativas y todo lo que conlleva la humanidad.
- Infórmese sobre el bagaje cultural de su nuevo empleado y determine cómo encajará en el tejido de su organización. Infórmate sobre cómo descifrar las culturas: El libro de Erin Meyer The Culture Map es un buen punto de partida.
- Asegúrese de que la cultura y los valores fundamentales de su empresa están documentados, son aplicables y se respetan en toda la organización. Inclúyalos en la formación de los nuevos empleados.
- Lo que es obvio para ti no lo es necesariamente para los demás. No tengas miedo de comunicar más de la cuenta. Es mejor que dejar que las cosas se pierdan en la traducción.
- Celebre sus diferencias y utilícelas a su favor: comparta experiencias y perspectivas, aprenda sobre las culturas de los demás. Haz que tu nuevo empleado se sienta incluido en la creación de una cultura empresarial que sea única para ti.
Optimizar y automatizar su proceso de incorporación es importante, pero no pierda de vista el elemento humano en RRHH. Asegurarse de que sus empleados expatriados están comprometidos y respaldados no solo mejorará su experiencia, sino que también contribuirá al éxito general de su estrategia de movilidad global.